¡EL BARCO DEL REVES ¡
Un día un príncipe mago del derecho con una gran sonrisa, también muy valiente bailaba junto a la orilla del mar junto a un delfín muy amarillo que saltaba por las olas.
Cuando una voz empezó a llamarle y decía: Ven príncipe mago y ayúdanos que estamos del revés!
De repente; empezó a hablar un perro amarillo que decía: - guau guauguauguau… aquel perro amarillo soñaba con poder hacer magia para tener un columpio muy bonito para perros, también soñaba con un coche estupendo para perros, pero no podía por que estaba del revés.
Cuando al otro lado del barco estaba otro perro con un albornoz muy grande casi 7, tallas mas grande que lloraba por que el deseaba uno de una tienda que era muy bueno pero no lo conseguía por que estaba del revés.
Y no entendía por que, pues cuando le explicaron el hechizo sus orejas prestaron mucha atención para no distraerse con un divertido hueso amarillo ni tampoco interactuar con otras cosas amarillas, había muchas cosas amarillas que le gustaban, tanto las miraba y le gustaban que por un momento llego a quedarse en hipnosis de lo amarillas que eran las cosas.
También en la otra orilla del barco había un perro muy brillante que bailaba junto a la hélice del barco. Era un perro muy valiente y saltaba mucho pues quería ser perro Pirata y también tocaba el clarinete.
Todo aquello era muy amarillo, gracioso y a la vez raro El príncipe mago del derecho estaba aun poco asustado no sabia lo que pasaba, un perro amarillo, otro en albornoz…
De repente algo que venia del mar le empezó a llamar y el cielo de repente se empezó volvió a arrugar, era el delfín del amarillo con el que había bailado y le estaba hablando de lo que pasaba en aquel barco.
El delfín le contó que era un barco de perros magos como el, pero que el malvado perro feroche del revés les había echado una malvado hechizo y por eso les salía todo del revés.
Por eso habían ido hasta allí para que el príncipe mago del derecho les ayudase.
El principo mago del derecho con su gran sonrisa dijo que les iba a ayudar y a quitarles el hechizo del perro feroche del revés.
¡ Y lo consiguió ¡
Les quito el hechizo y los perros del barco estaban muy contentos por lo que había hecho por ellos!
Por eso le regalaron unas zapatillas mágicas muy amarillas que cada vez que te las ponías podías soñar lo que tu quisieras y también un rico pastel de chocolate tan mágico y divertido que nunca tenia Fin.
Pero este cuento si tiene Fin así, colorin colorado este cuento se ha acabado.
Elia Gil Sánchez
No hay comentarios:
Publicar un comentario